Investigación.
Noticias del 2010 sobre la situación de la educación en México.


Este documento presenta una complicación de noticias relevantes respecto a la situación de la educación en México entre noviembre de 2010 y febrero de 2011

Martes 01 de febrero de 2011 Nurit Martínez | El Universal

Después de una década de evaluaciones, la calidad de la educación, México sigue ocupando el último lugar de desempeño entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Al dar a conocer los primeros resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) 2009, México ocupó el lugar 48 (420 puntos en promedio) de entre 65 naciones, 33 de la OCDE, en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias, con una escala que va de los 262 a los 698 puntos.

En comparación con los resultados que obtuvo nuestro país en el 2000 se presenta una caída de 6 puntos en ciencias; mientras que avanzó en comprensión de lectura 3 puntos.

Matemáticas es la única asignatura en donde hay un constante crecimiento desde 2000, y en este periodo de exámenes el desempeño de los jóvenes de 15 años subió 32 puntos.

A pesar de esos movimientos por materia, se advierte que 46% de los jóvenes tienen resultados insuficientes de aprendizaje al llegar a los 15 años, puesto que se ubican en los tres niveles más bajos.

Para la OCDE estar en esos niveles significa que al concluir la secundaria o cursar el primer año del bachillerato los estudiantes apenas reconocen en un texto ideas sencillas.

Su conocimiento científico es “tan limitado que sus explicaciones son muy obvias y son derivadas de las evidencias que se les muestran en la prueba [el examen PISA]”.

En tanto que en el caso de las matemáticas solo tienen las habilidades de resolver operaciones “rutinarias” en donde se les dan instrucciones directas y en situaciones explícitas.

En algunos casos, advierte, los estudiantes tienen “serías dificultades para usar las matemáticas como herramienta para beneficiarse de nuevas oportunidades educativas y de aprendizaje en la vida”.

Sin “alto nivel”

En el extremo opuesto, en el nivel más sobresaliente, México no logró ubicar a ningún joven.

Es cero la proporción de mexicanos en el más alto nivel de desempeño. La SEP aseguró que los cambios en el desempeño nacional en la prueba “son significativamente relevantes”.

“Al comparar los datos de 2003 y 2009 constatamos avances en lectura y matemáticas, y a partir de 2006 también en el área de ciencias. Hay un avance general”, dijo la SEP.

Para evitar calificativos a los sistemas de educación, en esta ocasión la OCDE realizó una reclasificación de los siete niveles de puntajes con los que clasificó a los países, de manera que desapareció de la escala el nivel cero y en su lugar creo los niveles 1b y 1a con lo que identifica a los alumnos que en un texto reconocen sólo ideas sencillas y para ello se apoyan de dibujos o instrucciones.

Los resultados de la prueba aplicada en marzo de 2009 a 52 mil estudiantes quinceañeros de México que asistían a mil 700 escuelas también revelaron que la educación que se ofrece en el Distrito Federal es la que obtiene los mayores desempeños en todo el país y le siguen Nuevo León, Aguascalientes y Chihuahua.

La calificación de la educación que se ofrece en la ciudad de México se acerca a la que reciben los jóvenes de Israel, Luxemburgo y Grecia; pero eso significa que están casi 100 puntos por debajo de los resultados que obtienen los mejores países de la prueba PISA: Corea del Sur, Finlandia, Canadá, Japón y Suiza.

En contraste en el final de la tabla permanecen Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Tabasco. Llama la atención que ahora San Luis Potosí se sumó a este grupo de entidades con bajos desempeños. Mientras que Puebla salió de este bloque de entidades con bajos resultados. Entre las entidades que se habían colocado con los mejores puntajes en el año 2003 y no lograron mantenerse en ese grupo están Sonora y Querétaro; mientras que Chihuahua incrementó su desempeño.

México necesita “acelerar mucho más el paso” y emprender las acciones que modifiquen su sistema educativo, puesto que al nivel actual “tardará 50 años en alcanzar los niveles de alto rendimiento que pide la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)”, asegura Andreas Scheleicher, creador del Programa de Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés).

El jefe de la División de Indicadores de esa organización, advierte que México “no se puede dar el lujo, de tardarse cincuenta años, medio siglo” en mejorar la calidad de su educación, debido a que se han medido las consecuencias de malos resultados de los estudiantes en áreas como el sector económico y “las repercusiones son muy dramáticas, por ejemplo, en el acceso laboral. Además de que un mal desempeño de los estudiantes en las escuelas de nivel básico predice el fracaso en la educación superior”.

Después de participar en las cuatro evaluaciones comparativas internacionales, Scheleicher afirma, en entrevista con EL UNIVERSAL, que México “sí ha logrado mejorar, está en el camino correcto; ha implementado políticas públicas, incentivos para profesores y el examen para ingresar al sistema como docente; ha desarrollado un sistema de rendición de cuentas y ha creado nuevos programas de estudio, ingredientes importantes, pero ahora el reto es acelerar el ritmo. Van en el camino correcto, pero tienen que avanzar mucho más rápido para lograr un avance significativo”.

El experto internacional de la evaluación de los sistemas educativos afirma que en el actual contexto de desarrollo y competencia mundial, “la brecha entre la gente con buena y mala educación es cada vez más grande. La educación puede ser un catalizador, tiene un gran potencial para cambiar un entorno, el entorno en el que vivimos”, dice el creador de las mediciones internacionales de evaluación.

El especialista de la OCDE afirma que invertir más dinero en la educación “no es garantía de éxito”, por lo que el reto es cómo invertir.

Respecto a los maestros dice que se debe llevar a los mejores a las zonas más necesitadas, las más pobres y de bajos desempeños. Dice que “no ayuda” que los maestros sólo se evalúen una sola vez para garantizarles un puesto para el resto de su vida.

Para mover el sistema educativo y llevarlo al nivel promedio que tienen los países de la OCDE (500 puntos en lectura, matemáticas y ciencias), ¿cuántos años nos podría llevar en la ruta que hoy tiene México?

Todo depende de la velocidad de avance que le den ustedes, al nivel actual de avance, le va llevar a México 50 años. México nos ha demostrado en los últimos años que lo puede hacer. México ha demostrado que sí puede mejorar el desempeño y puede cerrar las brechas socioeconómicas, la pregunta ahora es ¿hay que acelerarlo? Sí, porque no podemos esperar medio siglo para estar al nivel que quisiéramos. El mundo sigue avanzando, los sistemas siguen evolucionando, y no se quedan como están ahorita, nuestros parámetros cambian, entonces la velocidad es la clave.

En caso de que los niveles de desempeño de México permanezcan, en donde 40% de los jóvenes se ubican en los niveles más bajos de lectura y 51% en matemáticas, ¿qué nos espera en el futuro?

De hecho, nosotros hemos medido las consecuencias de resultados malos para distintos países y podemos ver que existen resultados muy dramáticos en términos de acceso al mercado laboral y acceso de educación superior. Un mal desempeño en las escuelas predice un fracaso en la educación superior.

Explica que “nunca se había visto (en la historia del mundo) tanto la oportunidad de desarrollo en la vida de la gente que alcanza una buena educación, que está bien educada”.

Las dimensiones de tener una buena educación, agrega, implican tener acceso a oportunidades nunca vistas. Sin embargo, “tampoco nunca habíamos visto los castigos entre la gente que no tiene una buena educación, o sea, en términos de quedar fuera de la participación social. No tener acceso a una serie de cosas que nos da el no tener una buena educación”.

“Las consecuencias de los estudiantes con mal desempeño son más dramáticas el día de hoy comparativamente con lo que era el pasado”.

Cuando se entregaron los resultados de PISA 2009 el gobierno federal planteó que México va en la ruta correcta para llegar a la meta fijada de 435 puntos en promedio para el año 2012. ¿Es suficiente para lo que OCDE está esperando en términos de la competencia internacional?

Nosotros pensamos que hay muchas cosas que se están haciendo correctamente pero todavía tenemos que acelerar mucho más el paso para llegar a enfrentar a los países con los que compite México.

En el caso de los maestros, la OCDE recomendó hace tres meses que hay que evaluar a los docentes, pero ¿qué hacer con los maestros que tienen malos resultados?

La cuestión no es cómo nos deshacemos del maestro, definitivamente no creo que muchos sistemas en el mundo se puedan deshacerse de los profesores. La pregunta es cómo podemos crear incentivos para mejorar su trabajo.

“Uno se tiene que preguntar si nuestro profesor está haciendo un mal trabajo porque no quiere hacer un buen trabajo o si está haciendo un mal trabajo porque no sabe cómo hacer un buen trabajo. Si respondemos ésta preguntas hay muchas cosas que podemos hacer”.

Usted plantea que el maestro es fundamental en la mejora educativo ¿qué puede hacer México para que las tareas políticas que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) combina con sus tareas educativas no intervengan en los resultados?

Existen sistemas educativos en donde los sindicatos han logrado transformar su relación con los gobiernos... Lo más importante es la profesión, valorar la profesión. Poner a los profesores en la primera línea en las escuelas y darle contundencia a esto, ayuda mucho en política pública.


Ciudad de México | Miércoles 02 de febrero de 2011 Nurit Martínez | El Universal.

Alonso Lujambio Irazábal, secretario de Educación Pública, aseguró que es "difícil establecer unos plazos" para que la calidad de la educación básica en México alcance niveles de excelencia.

Asimismo advirtió que "cualquier gobierno, éste y en el futuro, que no guarde una interlocución con los maestros para generar un cambio consensado rápido y eficaz no va a poder mover al sistema educativo" y quienes van a "pagar la factura de esta dislocación" serán los niños.

El titular de la SEP aseguró que una de las acciones que van a "posibilitar acelerar el proceso de cambio", son recomendaciones que se pidieron a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como lo es la creación de un Sistema de Evaluación Universal de los maestros.

Andreas Schleicher, creador de la prueba internacional de la OCDE afirmó a EL UNIVERSAL que al ritmo que lleva nuestro país, tendrán que pasar 50 años, medio siglo, para obtener niveles altos de desempeño.

Alonsol Lujambio afirmó esta mañana ante miembros de su partido Acción Nacional y miembros de la Fundación Konrad Adenauer, que en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) "ya hay plena conciencia" de la necesidad de mover al sistema educativo en la dirección correcta.

Dijo que al haber un millón 200 mil maestros distribuidos en 225 mil escuelas del país, "tienen que ser nuestros aliados. Necesariamente tienen que ser nuestros aliados en el cambio, porque si no tenemos la posibilidad de construir esa relación constructiva, positiva, no vamos cambiar el sistema educativo y quien va a pagar la factura de ésta dislocación del diálogo, de la interlocución, son las niñas y los niños de México".

Luego de participar en el foro "10 Años de Alternancia en México", con la conferencia "10 Años de Política Educativa de Gobiernos Humanistas", Alonso Lujambio dijo que varias de las recomendaciones de la OCDE ya se están realizando y otras "están pendientes de enfrentarse, como el sistema de evaluación universal de los maestros. Pero es precisamente la atención de estas recomendaciones, que nosotros le pedimos a la OCDE, las que van a posibilitar acelerar el proceso de cambio".

El secretario indicó que en México hay una discusión laboral sobre los sindicatos, pero que eso a él no le corresponde. "Yo ya dí la discusión como presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información y en su momento yo dije con toda claridad que desde mi perspectiva los sindicatos en su conjunto debían someterse a la transparencia, respecto especialmente, de los recursos públicos que reciben".

"Siempre he dicho la cuota no es recurso pública, la transparencia de la cuota es una responsabilidad de los miembros del sindicatos. Son ellos los responsables de exigirle a su liderazgo que transparente el modo en que se eroga o se ejerce los dineros que reciben los liderazgos sindicales a partir del cobro de la cuota sindical. Pero los sindicatos reciben recursos públicos, esos recursos debieran ser sometidos al escrutinio de la ley de transparencia".

Lunes 24 de enero de 2011 Nurit Martínez | El Universal.

A pesar de que en los últimos seis años los maestros inscritos dentro del programa de Carrera Magisterial recibieron estímulos económicos por mil 896 millones de pesos, no existe evidencia de que la calidad de la educación en México ha mejorado, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, (Coneval).

La evaluación de desempeño es parte de los documentos de análisis que tienen la Secretaría de Educación Pública y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación al retomar las negociaciones de la Alianza para la Calidad de la Educación con la revisión del programa de Carrera Magisterial.

Tal como quedó acordado entre ambas partes en 2008, en la alianza se van a reformar los lineamientos del Programa Nacional de Carrera Magisterial, cuyo propósito es eliminar algunos de los elementos que hoy se evalúan como la antigüedad.

La idea es que se consideren “exclusivamente tres factores: aprovechamiento escolar (medido a través de instrumentos estandarizados aprobados por el sistema nacional de evaluación de la educación), cursos de actualización (certificados de manera independiente) y desempeño profesional”.

Uno de los primeros puntos de discusión ha sido la temporalidad de la evaluación a los maestros de la educación básica, puesto que hasta ahora sólo es voluntaria y deben pasar entre tres y cuatro años para que un maestro pueda someterse a exámenes para subir entre las cinco categorías de clasificación. El propósito es hacer que, al menos, cada año puedan ser evaluados para obtener un estímulo adicional a su salario.

De acuerdo con las estadísticas de 2010, 779 mil maestros de educación básica (68%) evitaron someterse a evaluación de su desempeño académico y profesional, pese a que al hacerlo podrían obtener estímulos adicionales a su salario. Del total de mentores inscritos 65% de los docentes están en el nivel A y no han podido subir al B.

En el Informe de la Evaluación Específica de Desempeño 2009-2010 que realizó el Coneval, “se recomienda estudiar la factibilidad de incorporar indicadores de logro educativo como la tasa de reprobación y repetición de alumnos frente a profesores certificados en los Exámenes Nacionales para la Actualización de los Maestros en Servicio, donde en los últimos tres años 46.6 % de los docentes no acreditaron.

En términos generales, expone que no existen los datos ni se puede señalar que se cuenta con los indicadores necesarios para “identificar en qué medida se contribuye a mejorar el nivel de aprendizaje de los alumnos en educación básica”.

Reconoce que a “15 años de implementación del programa se logró integrar 32 instancias estatales que operan los servicios de formación continua, 574 centros de maestros; se cubrió casi el ciento por ciento de formación continua mediante el curso básico, aunque se ha observado baja participación en la solicitud de ENAMS”.


PARÍS | Viernes 05 de noviembre de 2010 NTX | El Universal.

El secretario de Educación, Alonso Lujambio, estimó hoy que los padres mexicanos deben implicarse mucho más, cooperar y corresponsabilizarse, junto con las autoridades, en la educación de sus hijos.

En México y en todo Occidente 'hay un cierto abandono de los padres de familia de su responsabilidad educativa', consideró el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en una rueda de prensa en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en París.

Lujambio, quien copresidió ayer y hoy una reunión de ministros de Educación del llamado 'club de los países ricos', insistió en que 'el papel de la familia ha cambiado en la sociedad. Pero pese a eso el sistema educativo necesita de la cooperación de los padres de familia'.

En el caso de México, comentó que la comprensión lectora de los niños está muy por debajo del promedio de la OCDE, organización integrada por las 31 principales economías mundiales, y señaló que para mejorar es preciso que los padres se involucren más.

'¿Cómo vamos a potenciar nuestra capacidad lector? leyendo, y ¿cómo vamos a hacerlo si no lo hacemos en casa, y cómo vamos a hacerlo si los padres de familia no nos ayudan a que esa cultura de la lectura se establezca en casa?', argumentó.

El funcionario insistió en que 'apostar todo estrictamente a lo que sucede dentro de las fronteras de la escuela es un error, en México y en cualquier país del mundo'.

Agregó que durante la reunión que mantuvo aquí ayer y hoy él y sus colegas de la OCDE 'se mostraron a favor de la corresponsabilidad' de la educación entre las escuelas y los padres.

'Todos tenemos que hacer nuestro trabajo. Pese a que consideramos que hay un cambio en el rol social de la familia, el abandono de ese acompañamiento por parte de los padres no debe darse, ni asumirse ya como un hecho irreversible. No es deseable que eso suceda' subrayó.

'Lo tenemos que revertir. El sistema educativo tiene que pedir a los padres de familia un involucramiento más sistemático, más cuidadoso, porque el proceso educativo no es una tarea exclusiva de la escuela; nos educamos en distintos ámbitos', agregó.

Lujambio precisó que al hacer su llamado a una mayor cooperación de los padres con las autoridades educativas no busca eludir la responsabilidad de éstas en la educación de los jóvenes. 'Decir esto de ninguna manera supone evadir la responsabilidad de las autoridades en la conducción del sistema educativo' subrayó.

'Necesitamos concurrencia, todos tenemos que hacer nuestro trabajo. En la medida en que todos los actores implicados hagamos bien nuestra tarea podremos mejorar el sistema educativo mexicano' dijo.

También precisó que el problema no es de México exclusivamente sino que atañe a todos los países de Occidente, y en ello coincidieron los ministros participantes en la reunión de dos días que tuvo lugar en la sede parisina de la OCDE.

Respecto a los medios puestos en marcha por el actual gobierno para hacer conciencia entre los padres de familia mexicanos de su corresponsabilidad en la educación de sus hijos, Lujambio recordó que el Ejecutivo federal realizó una campaña recientemente.

Consistió en el envío de 22 millones de cartas a padres de familia para darles a conocer estándares de fluidez y comprensión lectora con el objetivo de que sepan dónde se encuentran sus niños en este rubro, y según su grado, resaltó.

Lujambio concluyó hoy su participación en la conferencia de ministros de Educación de la OCDE que encabezó Austria y en la que copresidió una mesa redonda.